La Municipalidad continúa avanzando en la construcción de la planta depuradora de efluentes cloacales, una obra considerada histórica para el distrito. El proyecto busca mejorar el sistema de saneamiento, reducir el impacto ambiental y acompañar el crecimiento urbano con infraestructura moderna.
Actualmente, los trabajos avanzaron en distintos frentes de manera simultánea. Uno de los sectores principales es la zanja de oxidación, donde ya se ejecutaron cerca de 200 pilotes sobre un total previsto de 320. Además, en ese espacio comenzaron tareas de hormigón de limpieza y el armado de la losa de fondo.
En paralelo, las cuadrillas trabajaron en el tren de entrada de pretratamiento. Allí realizaron tareas de hormigonado que permitirán el funcionamiento de las primeras etapas del sistema.

Etapas y capacidad
El diseño de la planta es modular y escalable. El proyecto prevé cuatro módulos de tratamiento. Sin embargo, en esta primera etapa se construyen dos, aunque solo uno contará con equipamiento completo.
Ese primer módulo cubrirá la demanda actual de Pinamar, Ostende, Valeria del Mar y Cariló. Según se informó, tendrá capacidad para procesar hasta 12.000 metros cúbicos diarios durante la temporada alta y alrededor de 4.000 en baja.
Además, desde el municipio indicaron que ya gestionan el equipamiento de un segundo módulo. Esa ampliación permitiría incorporar unas 15 mil nuevas conexiones al sistema cloacal.
Cambio estructural
La obra también implicará un cambio estructural para el distrito. Por primera vez, los efluentes recolectados en la red pública dejarán de descargarse sin tratamiento en las lagunas a cielo abierto del denominado “campo de derrame”.
Actualmente, allí se vuelcan líquidos provenientes de más de 18.000 conexiones domiciliarias. Según el Censo 2022, apenas el 36,5% de las viviendas del partido cuenta con conexión a la red cloacal.

Otro de los sectores más avanzados corresponde a la cámara de contacto o cloración y a la cámara de filtros. En ese espacio ya se observaron progresos importantes en la estructura. Esa etapa será fundamental para garantizar la calidad del agua antes de su reinserción en el sistema.
Recuperación del acuífero
De acuerdo con las autoridades, la planta permitirá recuperar hasta el 80% del agua consumida mediante infiltración controlada. El objetivo será reforzar la recarga del acuífero costero, principal fuente de agua potable del distrito.
Ese beneficio resulta clave para una región que durante años enfrentó descenso de napas e intrusión salina por el exceso de bombeo y la falta de saneamiento adecuado.
Con estos avances, el municipio sostuvo que busca consolidar una infraestructura más eficiente y preparada para el futuro.



