La obra de la planta depuradora avanzó sobre una de sus fases más importantes y sumó un nuevo paso en el predio contiguo al Cementerio Parque, en Intermédanos. Allí comenzaron tareas centrales para el sistema de tratamiento de efluentes cloacales, en una instancia que exigió despliegue técnico, logística y coordinación operativa.
En esta etapa, el frente de trabajo se concentró en el hormigonado de las cámaras principales. Para esa tarea se utilizaron dos camiones mezcladores, cada uno con capacidad de ocho metros cúbicos, además de una retroexcavadora y una pala cargadora, que acompañaron el movimiento y la preparación del sector.
Las estructuras que entraron en ejecución correspondieron a la Cámara de contacto y desvío y al Sistema terciario con filtros de disco. En ambos sectores se previó el hormigonado de las losas, es decir, los pisos, con hormigón H treinta. En total, se proyectó la colocación de ochenta metros cúbicos y medio.
Una fase central
El material utilizado se elaboró en la planta de hormigón instalada dentro de la propia obra, un dato que permitió sostener el ritmo previsto para esta instancia. Detrás de ese avance hubo una planificación previa que articuló equipos, maquinaria y recursos para cumplir con una tarea de alta exigencia.
Además, este tramo resultó fundamental para consolidar unidades de tratamiento que forman parte del esquema general de funcionamiento de la futura planta. Por eso, el avance no solo marcó un progreso constructivo, sino también un paso clave dentro del desarrollo integral del proyecto.
Una deuda histórica
La planta depuradora representó durante años una deuda histórica para el distrito. Su ejecución en marcha mostró ahora un avance concreto sobre una obra estructural vinculada tanto al crecimiento urbano como al cuidado ambiental.
Con esta nueva etapa, el proyecto siguió su curso de acuerdo con lo previsto y reafirmó su importancia dentro de una infraestructura considerada estratégica para el partido.



