Con financiamiento del Gobierno Nacional y ejecución a cargo del Municipio, comenzó la construcción de la planta depuradora de efluentes cloacales, una obra considerada histórica para el presente y el futuro del Partido de Pinamar, que comprende las localidades de Cariló, Ostende, Valeria del Mar y Pinamar.
La infraestructura permitirá recuperar hasta el 80% del agua consumida para la recarga del acuífero local, favoreciendo la gestión hídrica, cuidando la salud y acompañando el crecimiento urbano. El predio elegido para la obra se ubica contiguo al Cementerio Parque, en Intermédanos.

“Es un día histórico para Pinamar. Esta es una deuda que tuvo nuestra ciudad por muchos años y hoy se está haciendo realidad. Estamos muy contentos y agradecidos con el Gobierno Nacional”, destacó el intendente Juan Ibarguren.
El jefe comunal también reconoció el trabajo previo de la gestión anterior, encabezada por Martín Yeza, que dejó avanzado el proyecto: “No estaríamos acá avanzando con esta obra tan importante sin ese trabajo previo”, señaló.
Primera etapa y capacidad futura
El director nacional de Agua Potable y Saneamiento, Vicente Heredia, explicó que el proyecto integral consta de cuatro módulos. En esta primera fase se construirá el primer módulo completo, con su equipamiento electromecánico y civil.
Esta etapa cubrirá la red actual de cloacas y las conexiones existentes en las cuatro localidades. La planta podrá ampliarse hasta alcanzar una capacidad de tratamiento para 220.000 personas, lo que permitirá acompañar el crecimiento poblacional.

Tecnología y proceso de tratamiento
La planta aplicará un tratamiento terciario con distintas etapas: desarenador inicial, rejas de filtración gruesa, zanja de oxidación con inyección de aire, sedimentador secundario, discos de filtración para retención de bacterias y virus, y cámara de contacto final para desinfección con cloro.
Actualmente, el efluente de la red se deposita en lagunas sin tratamiento previo. Con la nueva planta, el proceso garantizará un manejo responsable del recurso hídrico y una mejora ambiental significativa.
“Esta obra representa un paso enorme hacia un Pinamar más sostenible, saludable y preparado para continuar creciendo”, concluyó Ibarguren.