La planta depuradora en Villa Gesell volvió al centro del debate público. El concejal de La Libertad Avanza, Luis Vivas, envió un pedido formal al Gobierno de Javier Milei para que libere de forma “urgente” los fondos destinados a la ampliación. La obra cuenta con financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la gestión nacional decidió paralizarla.
El proyecto tiene como objetivo triplicar la capacidad de saneamiento de la planta de efluentes cloacales actual. Se licitó en abril de 2023, durante la presidencia de Alberto Fernández, y avanzó hasta octubre de 2024. Según se informó, el BID asignó 4 mil millones de pesos para su ejecución.
En el último trimestre de 2024, tras la disolución del Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento, se ordenó frenar los trabajos. Para entonces, la administración nacional llevaba tres meses sin abonar los certificados de obra a la empresa contratista.
El reclamo al Gobierno nacional
Ante este escenario, Vivas solicitó “la liberación urgente de los fondos provenientes del BID, destinados a la obra de la planta depuradora vinculada al servicio de ABSA en nuestra región”. El edil sostuvo que la situación genera preocupación creciente.
“Esta gestión responde a la creciente preocupación por la situación del tratamiento de efluentes cloacales. Hoy está generando un serio impacto ambiental en las ciudades de General Madariaga y Villa Gesell, con posibles consecuencias sobre la salud de miles de vecinos y el equilibrio ecológico de la zona”, agregó el concejal.
Impacto ambiental y sanitario
Además, consideró “imprescindible” que el Estado nacional “intervenga con celeridad para destrabar los recursos comprometidos y permitir el avance de una obra clave para la infraestructura sanitaria regional”.
“El cuidado del ambiente y la salud de nuestros vecinos no puede seguir esperando. Por eso, continuaré impulsando todas las gestiones necesarias hasta que esta obra se concrete y Villa Gesell tenga la solución que merece”, cerró Vivas.



