El ciclo Pensando Pinamar 2026, que se desarrolló este viernes en el Playas Art Hotel, inició con una premisa que apunta al núcleo de la identidad local: cuáles son sus principales activos. La propuesta busca debatir el futuro de una ciudad que crece con fuerza, pero que todavía debe definir con mayor claridad qué valor central quiere sostener y potenciar.
La apertura tomó como disparador una experiencia concreta. El primer expositor fue Esteban Sarabia, presidente del Cluster Tecnológico de Tandil, quien analizó el “Caso Tandil” y explicó cómo esa ciudad construyó condiciones para vivir y emprender durante todo el año. El formato del ciclo propone una charla por vez, con una premisa puntual, a lo largo del año.
La exposición no se limitó a mostrar un ejemplo ajeno. También buscó ofrecer herramientas para pensar a Pinamar desde una perspectiva más amplia. En ese marco, Sarabia remarcó el valor de la articulación entre actores sociales y productivos. “La importancia del otro como miembros activos de una sociedad, y no de roles puntuales”, señaló.
Qué sostiene a Pinamar
Durante la charla se realizó una interacción con el público mediante tecnología. La consigna fue precisa: cuáles son los pilares que sostienen Pinamar. La mayoría coincidió en una serie de activos: la naturaleza, el bosque, la playa, el mar, la cultura y el deporte.

Esa respuesta mostró una base compartida sobre la identidad de la ciudad. A la vez, dejó planteada una diferencia importante. Mientras Tandil expuso una economía sostenida por varios sectores, en Pinamar apareció la discusión sobre la falta de un rumbo claro en turismo y sobre qué otra actividad puede abordar.
Pensar a largo plazo
Sarabia mencionó a Tandil como un ejemplo de cooperación entre rubros distintos, como turismo, metalúrgico, ganadería y economía del conocimiento. En esa línea, afirmó: “Las ciudades que se proyectan a futuro sostienen muchas patas de producción para un crecimiento sostenido y firme”.
Al referirse al debate por Pinamar 2050, además, planteó que una ciudad debe “salir de la coyuntura de los problemas actuales y pensar a futuro. Ponerse de acuerdo tratando de mirar lejos, no en la coyuntura”. Así, el inicio del ciclo dejó abierta una discusión de fondo: qué activo central debe ordenar el crecimiento de Pinamar.



