Pinamar cambió su perfil histórico de forma definitiva. Las estadísticas indican que el balneario creció un 56% entre los años 2012 y 2022: más de dos mil familias se radicaron permanentemente tras la pandemia. Este fenómeno demográfico impulsó fuertemente el sector constructivo. Solamente durante 2023 se registraron 303 nuevos proyectos.
La zona norte capitalizó esta enorme transformación estructural. Este exclusivo sector concentra hoy unos treinta emprendimientos multifamiliares. Juan Martín Marzullo, referente de Constructora del Mar, destacó la nueva forma de vivir entre el bosque y el mar.
Los nuevos residentes buscan mayor tranquilidad diaria. La doble vía de la Ruta 11 mejora notablemente la conectividad general. Así, el destino desestacionaliza lentamente su ritmo turístico. Marzullo señaló que muchos propietarios eligen venir periódicamente y, en consecuencia, dinamizan la economía. También ponderó la amplia oferta gastronómica y los atractivos de playa que ofrece el destino.

Un barrio frente al mar
El mercado actual exige otra experiencia cotidiana. Bajo este marco nació el proyecto Serena Folk, un complejo que se construye sobre el bulevar Aimé Bonpland. El terreno queda a una cuadra del océano y muy cerca de La Frontera. La empresa propone una arquitectura de baja escala.
El diseño evita conscientemente las torres altas. Los desarrolladores distribuyeron 52 unidades en 13 módulos bajos. Marzullo explicó que buscan la “sensación de estar viviendo en una casa”. El predio abarca ocho mil metros cuadrados. Allí eligieron mantener una densidad poblacional muy reducida.
Las instalaciones incluirán comodidades de primer nivel. El espacio tendrá piscina climatizada, áreas verdes y un kids club. La entrega oficial se programó para 2027. Y, en la práctica, significará grandes espacios rodeados por entornos naturales. Marzullo también resaltó la importancia de ofrecer un entorno seguro y contenido.

Legado de constructores
Constructora del Mar ejecuta toda esta inversión. Esta firma familiar posee más de cuarenta años de experiencia. Sus titulares asumen el proceso completo de cada obra. Cuentan con personal interno para diseño, comercialización y gestión. “Nos da una ventaja competitiva”, aseguró el Marzullo sobre su equipo propio.
La dedicación local marca una gran diferencia comercial. Ellos administran los alquileres tras la entrega final. “Ese compromiso se nota”, reflexionó el constructor. A su vez, consideró vital defender la alta calidad habitacional. Finalmente, remarcó que Pinamar debe posicionarse siempre en un segmento premium para proteger su identidad natural.



