Los alquileres de verano en la Costa Atlántica registrarían una suba promedio del 25% durante la temporada 2027. Representantes inmobiliarios presentaron la estimación en un encuentro celebrado en Mar del Plata, con el objetivo de establecer tarifas razonables frente a la oferta internacional.
Las entidades del sector difundieron valores orientativos para las locaciones temporarias. La propuesta tomó como referencia los precios estipulados durante el período anterior y contempló el contexto económico de los turistas argentinos.
La pauta incluyó distintas tipologías de departamentos y casas. Los montos sugeridos variaron según la cantidad de ambientes, la calidad de los servicios y la ubicación geográfica de cada propiedad.
Una pauta para el corredor atlántico
La estimación alcanzó al corredor turístico integrado por destinos como Mar del Plata, Pinamar y Villa Gesell. Los operadores remarcaron que los importes deben conservar competitividad ante las alternativas disponibles en otros mercados vacacionales.
El incremento previsto funcionó como una referencia para propietarios e inmobiliarias. Las entidades buscaron ordenar la oferta sin establecer valores obligatorios para las operaciones de la próxima época estival.
Prudencia ante la demanda
Los representantes recomendaron actuar con prudencia comercial y evitar aumentos extremos. Según plantearon, una política moderada favorecería la llegada de visitantes en un escenario económico ajustado para el bolsillo de los veraneantes.
La sugerencia también apuntó a reducir los porcentajes de vacancia durante enero y febrero, los meses centrales de la actividad turística. El sector consideró necesario equilibrar las expectativas de los propietarios con la capacidad de pago de quienes elijan los destinos atlánticos.
Los precios definitivos dependerán de las características de cada inmueble, sus prestaciones y su localización. La proyección difundida estableció un parámetro general para orientar la comercialización de cara al verano 2027.

