La investigación por la falsa denuncia del robo de una ambulancia derivó en un importante operativo en Pinamar, donde la Justicia allanó la sede de la empresa Emergencias del Mar (Emar). Durante el procedimiento secuestró alrededor de 5.000 medicamentos vencidos, teléfonos celulares, sellos de médicos y documentación que abrió nuevas líneas investigativas.
La causa comenzó el miércoles 22 de julio, cuando una persona denunció en la comisaría vial de General Madariaga que una ambulancia Fiat Ducato se había descompuesto mientras viajaba desde Pinamar hacia La Plata. Sin embargo, los investigadores detectaron inconsistencias. Los ambulancieros no solicitaron asistencia a AUBASA, a la Policía Vial ni al seguro. Además, las cámaras de seguridad no registraron el recorrido denunciado.
Tras confirmar que se investigaba una falsa denuncia, la Fiscalía ordenó allanamientos en la sede de la empresa y en Santa Clara del Mar, donde reside uno de los implicados. Allí aparecieron los primeros indicios que ampliaron el expediente.
Documentación y sellos
En un nuevo procedimiento realizado en la sede de Emar, ubicada en del Cangrejo y Apolo, la Justicia secuestró una importante cantidad de medicamentos vencidos, entre ellos fentanilo, psicofármacos, sedantes, adrenalina, corticoides, antiarrítmicos, broncodilatadores, analgésicos, soluciones fisiológicas, jeringas y comprimidos de distintos tratamientos.
Además, los investigadores encontraron recetarios de hospitales regionales sin autorización, recetas con sellos o firmas irregulares, 14 sellos de médicos y personal de salud, planillas de traslados sin médico autorizante, certificados de psicofármacos del Ministerio de Salud bonaerense firmados y sellados sin completar y documentación con presuntas falsificaciones.
La investigación continúa
Por estos hechos quedó imputado Diego Maio, responsable del lugar allanado, aunque no fue detenido. El fiscal Walter Mercuri señaló que los resultados corresponden al inicio de una investigación que “recién comienza”.
Ahora la Justicia intenta determinar quiénes son los verdaderos dueños de la empresa y qué otros delitos podrían configurarse. Entre las hipótesis que analizan los investigadores figuran la posible provisión de medicamentos vencidos, la venta de certificados médicos apócrifos y la eventual participación de profesionales y laboratorios.



